El director deportivo del Leganés habló sobre la situación de los jugadores que acababan contrato en la presentación de Juan Soriano como nuevo portero pepinero.

Txema Indias ha sido la primera persona del club en pronunciarse sobre la situación de Allan Nyom, Jorge Miramón, Iker Undabarrena y Francisco Portillo: «Son jugadores que han terminado contrato. A partir de ahí son libres de ver el mercado que puedan tener, al igual que mañana el Leganés pueda pensar en ellos como jugadores libres. No hay ningún compromiso adquirido y, por tanto, cada uno ahora mismo está pensando en si mismo», ha declarado el director deportivo. La incertidumbre respecto a estos cuatro futbolistas está muy presente en la afición, ya que el club no anuncia ni renovaciones ni despedidas de ninguno de ellos.
Tras acabar la temporada, el Leganés se encargó de comunicar las compras obligatorias de los cedidos que tenían esa cláusula en caso de ascenso y de las renovaciones automáticas por objetivos. Sin embargo, de los cinco jugadores en propiedad que debían renovar su contrato para continuar, solo se anunció la salida de Dani Jiménez. Por su parte, Nyom, Miramón, Undabarrena y Portillo ya no forman parte del Leganés después de haber sido cuatro nombres importantes a lo largo de una temporada que ha sido histórica. Las declaraciones de Txema Indias hacen ver que el club aún no les cierra del todo la puerta por si se les quiere traer de vuelta en un futuro que podría ser más bien próximo. Sin embargo, la gestión de esta situación está siendo, cuanto menos, cuestionable (sobre todo con Miramón, que tiene dos ascensos a Primera con el Lega).
A pesar de todo, Indias no se olvida de agradecerles lo que han hecho por el club: «Lo único que puedo decir es que estoy muy agradecido no solo a esos cuatro, sino a Näis, a Ureña… a muchos nombres que han estado con nosotros y que nos han ayudado a estar en Primera División. Gracias a todos ellos, yo estoy aquí sentado en una categoría superior». También habla de lo difícil que es ser director deportivo en situaciones así: «Es normal que la afición les tenga mucho cariño, todos tenemos dentro un entrenador o un director deportivo. Aquí intentamos hacerlo lo mejor posible, con nuestras equivocaciones y nuestros aciertos. Lo más difícil de mi trabajo es dejar a veces el corazón a un lado y poner la cabeza», declaró.
