
Vigesimosexto programa de la 18ª temporada con la entrevista al jugador del CD Leganés Gonzalo Melero, donde analizaremos el empate ante el Málaga. Con Pablo Silvestre, Alberto Madera, Dani Soriano y Mery Sanz. Todos los lunes, en Antena Cemu Radio, 89.2 FM, y en Ivoox, iTunes y Spotify.
El Leganés remontó para ganar 2-1 al Albacete y poner ocho puntos de distancia con el descenso. Victoria vital después de tres jornadas para recuperar sensaciones y encarar el tramo final de temporada con más tranquilidad. Además, con una sinergia en Butarque pocas veces vista durante la temporada. La afición y el equipo volvieron a estar unidos estar más cerca de la permanencia.
«Éramos conscientes de que el equipo iba perdiendo y la afición se merecía más victorias. Se reaccionó, el míster nos apretó y también tuvimos el orgullo y la profesionalidad para darle la vuelta. Lo que se vivió en los últimos minutos defendiendo el resultado, con un estadio enchufado, fue muy bonito. Es una pena que no lo hayamos vivido más veces», reconoció Gonzalo Melero.
El mediocampista pepinero también reflexionó sobre la compleja situación que atravesó el club durante gran parte de la campaña y la tranquilidad que se respira actualmente tras sumar los últimos tres puntos: «Esa ansiedad por ganar ha existido desde el primer día por ese deseo de volver cuanto antes a Primera División. Esa presión no es fácil manejarla y las cosas no han salido. Ahora el objetivo es no jugarnos nada importante en las últimas jornadas y acabar con un buen sabor de boca».
Melero fichó por el Lega como una de las grandes estrellas, después de un paso destacado en Primera División con el Levante y en Segunda División con el Almería. Sin embargo, su adaptación fue compleja y no ofreció el nivel esperado. Afortunadamente, ha conseguido mejorar sus prestaciones. Tanto es así que se ha convertido en el segundo máximo goleador del equipo con seis tantos entre todas las competiciones. Pese a ello, quiso tirar de autocrítica y explicar la situación que vivió a su llegada.
«En cuanto al protagonismo y la importancia, ahora es cuando mejor estoy. Me costó mucho encontrarme cómodo en el terreno de juego. Pensaba que me iba a adaptar más fácil a lo que quería Paco, pero no acababa de encontrarme en el doble pivote. Yo estaba acostumbrado a tener mucha más libertad para subir y no acabé de encontrar lo que pedían de mí», analizó.
Sus funciones en el doble pivote o como volante contrastó con su tendencia al incorporarse al ataque y reconoció sus problemas a nivel defensivo para replegar o en salida de balón. Aunque, a base de trabajo y esfuerzo, está consiguiendo aportar cada vez más al equipo para pasar de los pitos a los aplausos de la grada: «No he tenido la regularidad que me hubiera gustado. Me ha costado participar y tener minutos, sobre todo de titular. He pasado momentos jodidos porque las cosas no salían. El trabajo diario nunca ha faltado y ahora estoy recogiendo los frutos».
En líneas generales, los objetivos del club a principio de temporada contrastan súbitamente con la realidad. De a priori competir por ascender a verse en la lucha por la permanencia. Son muchos los factores que reflejan la situación tanto con Paco López como con Igor Oca en el banquillo, con la falta de eficacia ofensiva, la irregularidad calidad individual y la falta de seguridad en el tramo final de los partidos como claves.
«Al principio nos lastró no conseguir esos puntos que te hagan verte arriba, que es lo que todo el mundo quería y pensaba que es donde teníamos que estar. El ambiente era difícil. Eso, partido tras partido, va llenando una mochila y cuesta salir a jugar. Somos un equipo capaz de competir bien, pero no te da la seguridad de que lo vaya a hacer en todos los partidos. No somos capaces de competir al nivel que te requiere estar arriba. Cuando te exigen más, nos cuesta», rememoró Gonzalo Melero.
De esta manera, el futbolista madrileño dejó varias reflexiones sobre cómo debe encarar el laurel la siguiente temporada para solucionar los errores del pasado: «Hay que crecer como equipo, competir bien, disputar cada partido y sentirnos fuertes. No puedes decir la palabra ascenso porque es muy difícil de conseguir. Hay que buscar objetivos más pequeños a corto plazo e intentaré trasladar eso a todos mis compañeros desde el primer día».
