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Que no nos den por muertos…

Apenas han pasado 48 horas de la dura derrota ante el Villarreal y las sensaciones no han mejorado mucho. Veníamos de una semana en la que Jose Arnaiz rompió la puerta de la titularidad y Pellegrino cambió de sistema optando por algo más ofensivo. Algo que desde hace un mes le ha pedido (casi) todo aficionado pepinero. Está claro que no es casualidad cuando se pierden cuatro partidos seguidos al inicio de Liga y cada comentario negativo sobre el Leganés es un puñal al corazón para el aficionado pepinero.

Uno no sabe qué pensar a estas alturas. Incluso la afición tampoco tiene claro qué es lo que está pasando. El mejor termómetro del Leganés es su afición y tras el partido tampoco había claridad de idas: “Como no enderecemos un poquito esto…”; “Mal vamos…”; “Estamos empezando, nos salvaremos”; “Falta un poco más de puntería”; “Quiero creer que es una mala racha”; “Al entrenador le supera esto”; “Hay que creer”. Uno se encuentra de todo y la paciencia se va acabando.

Lo cierto es que cuesta reconocer al Leganés que ‘maravilló’ en pretemporada, aunque los rivales no fueran del mismo peso que en este inicio de Liga. Pellegrino cambió de sistema, pero alineó un once sin equilibrio, donde En-Nesyri, Braithwaite, Óscar y Arnaiz era un equipo y Roque Mesa, Rubén Pérez y la línea defensiva otro. El equilibrio que tanto costó encontrar justo hace un año se fue al garete, quizás por la presión que pueda sentir el argentino. Desde los medios de comunicación también tenemos nuestra parte de culpa: ¿Cuándo se cambiará el sistema? ¿Se pasará a defensa de cuatro? ¿Arnaiz jugará?

Aun así, la afición no falló, aguantó el chaparrón e intentó ponerle buena cara a pesar del mal tiempo. Incluso es entendible que aficionados se fueran en el minuto 90 tras encajar el tercer gol. Pagan su abono y se mojaron igual que los que nos quedamos. No se le puede decir nada a los más de 7.000 que fueron el sábado a Butarque…

Quizás deberíamos dejar trabajar y confiar en el entrenador que, mejor o peor, consiguió realizar la mejor temporada del Lega en Primera. Ahora todo es negro: ningún punto, sensaciones perdidas, falta de gol… El Leganés siempre se ha sabido levantar y más después de llegar adónde ha llegado. Hay que ser crítico y hay que mostrar desacuerdo, pero no olvidemos que Butarque y el Leganés siempre se han caracterizado por estar unidos.