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Rosales, míster regularidad para el plantel de Pellegrino

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Roberto José Rosales Altuve (Caracas, 20 de noviembre de 1988) llega al CD Leganés traspasado por el Málaga en un montante que ronda el millón de euros, firmando hasta junio de 2021 con opción a otro.

Criado en el barrio de “23 de Enero”, lugar donde actualmente descansan los restos de Hugo Chávez ex militar y político venezolano, en el seno de una familia donde el deporte fue algo primordial, empezó a dar sus primeros pasos en el futbol cerca de allí en la Escuela del Instituto Pedagógico. A los 15 años pasó al Deportivo Gulima FC, situado a las afueras de su Caracas natal y con 17 años ya jugaba en el tercer nivel del fútbol venezolano. Su irrupción aquel año llamaron la atención del Caracas FC que lo trajo de nuevo en la capital para que jugase en la Segunda División del país.

Tras debutar con el primer equipo, disputar el Sudamericano sub-20 y estrenarse con la Selección absoluta en 2007, con victoria por 5-0 ante Nueva Zelanda, empezó a despertar el interés de clubes del Viejo Continente como el Udinese o el Anderlecht. Sin embargo, las negociaciones no prosperaron con estos últimos y se marchó a Gante para jugar en el KAA Gent cuando apenas había jugado dos partidos en la Primera División venezolana.

Su debut con el conjunto belga se produjo en la extinta Copa Intertoto contra el Cliftonville FC de Irlanda del Norte. Ese fue el primero de los 82 partidos que disputó repartidos en tres temporadas con los de la ciudad donde nació el monarca español Carlos I y donde terminó ganando la Copa de Bélgica antes de marcharse al país vecino para jugar en el Twente, que acababa de ganar la Eredivisie, por un montante de dos millones de euros.

Su primera campaña se completó con 44 partidos y dos goles repartidos entre Eredivisie, Copa de Holanda, Champions League y Europa League, donde fueron eliminados por el Villarreal en cuartos de final, sin embargo, consiguieron alzarse con la Copa de Holanda a final de temporada. No acabó ahí su gran año. Ese verano llegó a semifinales de Copa América con Venezuela, el gran logro internacional de la selección vinotinto.

De vuelta a Holanda y tras arrancar con la victoria en la Supercopa fueron apeados de la fase de grupos de la Champions por el Benfica y el equipo empezó a resentirse durante la campaña a pesar de la vuelta del hombre milagro Steve McLaren con el que habían ganado la liga sólo dos años después. A pesar del mal resultado Rosales continuó confirmándose en el equipo holandés y bajó levemente sus participaciones con los rojos hasta los 41 encuentros (un gol) entre las tres competiciones oficiales que disputó.

Su tercer año con los de Enschede siguió un camino parecido en lo personal y en lo colectivo. Disputó 40 partidos entre Eredivisie y Europa League finalizando en la sexta plaza, al igual que el año anterior, en la primera competición y siendo eliminados en la fase de grupos en la segunda. Su última campaña en los Países Bajos, ya sin el caramelo de jugar en Europa, se centró en la competición doméstica donde participó en 30 encuentros (un gol) y otro de Copa Holandesa, cerrando un ciclo de cuatro años acumulando muchos partidos y siendo libre para firmar por cualquier club.

Llegó al Málaga en 2014 en el que se estrenaba Javi Gracia tras el ocaso de las noches mágicas de la Champions League a las órdenes de Pellegrini y con un año de transición de Schuster. Con la vitola de hacer olvidar al capitán Jesús Gámez, pronto despejó esas dudas. Jugó 34 partidos de LaLiga y 6 de Copa del Rey aprobando con buena nota en su debut en España. Su segundo año siguió un curso parecido, con un Málaga mirando siempre hacia la vuelta a las competiciones europeas y con un Rosales que volvía a clavar sus números en liga, pero bajaba a un partido disputado en Copa del Rey.

Tras la marcha del técnico navarro y la llegada de Juande Ramos nuevamente al banquillo de La Rosaleda el equipo malagueño empezó a zozobrar. A pesar de ello el lateral venezolano se mantuvo indiscutible para los tres entrenadores que pasaron aquella temporada por el club de Martiricos (Juande Ramos, Romero y Michel). Se perdió el final de temporada por una lesión, pero eso no le impidió disputar 32 partidos en la LaLiga (un gol) y dos en la Copa del Rey. También piso el que será a partir de ahora su nuevo estadio con un empate a cero entre ambos conjuntos.

Su última campaña con los malaguistas, erigido como uno de los capitanes del equipo, fue la de la catástrofe. Después de varios años en el alambre con el peligro del descenso siendo algo latente se consumó el pasado año. Anclados desde la tercera jornada en los puestos de descenso, Rosales disputó 35 de los 38 encuentros de liga al que sumó uno más de Copa del Rey. Anotó un gol, frente al Deportivo de La Coruña, que no pudo enmendar su peor temporada en lo colectivo.

Tras el descenso del Málaga fue cedido al Espanyol el pasado verano. Aunque empezó sin protagonismo en el equipo, el zaguero encadenó once encuentros como titular. El lateral derecho se había convertido en una pieza clave para Rubi en el segundo tramo de temporada. Sus participaciones fueron 22 partidos de liga, en los que marcó tres goles, su tope en su carrera, y cuatro de Copa del Rey. Tras no ejecutar la opción de compra de tres millones de euros que tenía el club periquito el Málaga finalmente ha decidido traspasar al jugador por un montante mucho menor al Leganés.

Roberto Rosales es un lateral diestro que también puede jugar en el perfil zurdo, aunque no es su posición natural. Maneja ambas piernas, pero la diestra es la dominante. No es el típico lateral que corre, gana la línea de fondo y centra como vía exclusiva para hacer daño al rival. Con gran potencial físico, posee una vocación ofensiva muy elevada y un disparo seco con el que sorprende desde atrás, también lo utiliza para anotar desde el punto de penalti, aunque no ha sido un lanzador frecuente. Buen defensor, utiliza mucho el cuerpo para interponerse entre el rival y el balón. Es un jugador con buena opción de robo y anticipación.

Será el segundo venezolano que viste la camiseta del CD Leganés después de Darwin Machís. Ha sido internacional en 80 ocasiones con la “Vinotinto” a pesar de estar un periodo fuera por decisión técnica y deportiva. Su referente fue siempre Roberto Carlos. Si algo le caracteriza son sus medias “bajadas” en el terreno de juego. De no haber sido futbolista se habría dedicado al béisbol o a ser profesor de Educación Física. Robertico o Uva, son dos de los motes por el que se conoce al nuevo jugador del equipo acuñado como pepinero.

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