Segunda partido seguido sin sumar, con cada vez peores sensaciones y nueva sangría defensiva, que aumenta la crisis estando al borde del descenso.

Sobrepasado. Es el mejor adjetivo para definir la derrota por 3-2 del Leganés frente al Zaragoza en el Ibercaja Estadio. Las lesiones marcaron el plan de Paco López, pero de igual manera no se estuvo a la altura de las circunstancias. Llegadas constantes del rival, sin una reacción aparente. Desorden total en la zaga. E, incluso así, Duk llegó a poner por delante a los pepineros. Sin embargo, la controvertida expulsión de Marvel en el 28′ terminó de decantar el partido para los locales.
Así, Kenan Kodro empató antes del descanso y, ya en los segundos compases, el Lega quedó a merced del rival con otros dos tantos, de Toni Moya y Francho Serrano. Diego García terminó maquillando el resultado anotando de penalti en el 90′, con posterior roja directa a Duk, pero las sensaciones fueron cuando menos negativas. Nueva sangría defensiva, habiendo recibido seis goles en dos partidos. 18 puntos, igualando el descenso, en un mes de noviembre para olvidar con 4/5 derrotas.
Juan Soriano – 7
Fue prácticamente el único jugador que estuvo a la altura, incluso más. Salvó al equipo de una goleada durante la primera mitad y completó hasta ocho paradas totales de los 11 disparos rivales a puerta. Volvió su mejor versión, pero no sirvió siquiera para puntuar. MVP.
Sebastián Figueredo – 3
Segunda titularidad liguera para el olvido. Tuvo que actuar como central diestro en línea de tres y estuvo totalmente desubicado. Superado constantemente a la espalda y en el juego aéreo. Mal experimento.
Ignasi Miquel – 3
Era el defensor con mayor experiencia y galones, pero no estuvo a la altura. Líneas muy separadas y mala comunicación con compañeros. Sin orden. Además, tuvo una pérdida infantil en la frontal que acabó en falta y provocó el posterior gol de Toni Moya.
Marvel – 3
Más allá de la controvertida expulsión antes de llegar a la media hora de partido, estuvo en la misma línea que sus compañeros de zaga. Sufrió constantemente a la espalda y no tuvo capacidad de ganar duelos como acostumbra.
Juan Cruz – 4
Desaparecido en combate. Actuó como carrilero, sin capacidad y libertad para generar en ataque. Apenas creó una ocasión de peligro y sin apenas zonas de acción.
Naim García – 6
Fue de los pocos salvables, demostrando por qué es uno de los jugadores más regulares de este Leganés. De nuevo, polivalente por izquierda y variando de alturas según la fase del juego. Sufrió con Francho y Aguirregabiria, pero no quedó tan expuesto. De sus botas nació el primer gol pepinero tras un centro medido al área.
Amadou Diawara – 5
Otro de los que volvió a dar la cara en un momento complejo. Sobrepasado por momentos, aislado en el mediocampo, no paró de correr buscando equilibrar al equipo. Notó la ausencia de Cissé. No brilló con balón, aunque no tuvo fallos groseros, pero en la faceta defensiva fue el más destacado de los blanquiazules con hasta ocho recuperaciones.
Gonzalo Melero – 5
Volvió a la titularidad y pasó desapercibido por momentos. Apenas entró en contacto con el balón y no estuvo acertado en duelos, pero aportó tres recuperaciones. Dio sentido en tres cuartos, no desentonó y asistió a Duk en el primer gol del Lega. Aprobado justito.
Roberto López – 4
Las circunstancias de la plantilla y sus buenos minutos contra el Almería le dieron la oportunidad de entrar en el once inicial, pero no estuvo a la altura. Volvió a evidenciar su juego de espaldas con varias pérdidas peligrosas y no aportó equilibrio al mediocampo. Tampoco estuvo acertado ni en balones largos ni en jugadas a balón parado.
Duk – 6
No tuvo su partido más acertado, siendo el jugador de campo con más duelos perdidos , y tampoco superó líneas en regate. Pese a ello, no paró de intentarlo y participó en los dos goles del equipo. Anotó el primero para ponerse en ventaja y, posteriormente, provocó el penalti del tanto de Diego. Sin embargo, fruto de la frustración, acabó siendo expulsado . Baja sensible
Álex Millán – 5
Tuvo una nueva oportunidad de inicio, pero no tuvo ocasiones como para demostrar. Fue superior en duelos a la defensa rival, pero pasó inadvertido en el área. Acabó sustituido al descanso por la expulsión de Marvel.
Said Imigene – 4
Segundo partido liguero con la primera plantilla en un contexto nada favorable. Se vio superado, al igual que el resto de la defensa, y quedó señalado en la sentencia del Zaragoza por falta de contundencia.
Diego García – 6
Apenas tuvo ocasión de crear peligro en área rival al estar el equipo con solo 10 jugadores. Pese a ello, maquilló la actuación marcando de penalti su tercer gol de la temporada en su partido 100 como pepinero.
Carlos Guirao – 5
Entró para aportar equilibrio y tuvo muy pocos toques de balón. Defensivamente superado por momentos. Poco pudo hacer.
Andrés Campos – 5
Estuvo poco más de 10 minutos, más de dos meses después de su última aparición, y no dejó malos detalles. Tuvo la personalidad de querer la pelota y ganó todos los duelos. Una de las pocas noticias positivas.
Benjamin Pauwels – 4
Volvió a tener minutos como revulsivo y, en esta ocasión, no los aprovechó. En tan solo siete toques tuvo cuatro pérdidas y apenas intentó regatear en el uno para uno. Superado por las circunstancias del partido.
Paco López – 4
Las lesiones marcaron el esquema y el plan de Paco López, pero no acertó en sus decisiones, sobre todo en la parte defensiva. Salió de inicio con una 5-3-2 en la que Sebastián Figueredo y Marvel quedaron expuestos constantemente a la espalda. Al igual que Ignasi Miquel. Líneas muy separadas. Caos. Y, pese a que decidió poblar más el mediocampo con hasta tres jugadores, no fueron los perfiles necesarios para tener el balón. Sin ideas para progresar y de espaldas al juego. Rotos. Falta de equilibrio.
Pese a ello, el equipo supo aguantar las llegadas constantes, gracias a las paradas de Juan Soriano, y aprovechar una de las únicas ocasiones para ponerse por delante. Tras la expulsión, el partido cambió completamente y no quedó otra que aguantar la superioridad rival durante más de una hora. Los cambios en la segunda mitad tampoco mejoraron al equipo. No hubo capacidad de reacción ni argumentos, pese al resultado final. Mala imagen. Anticompetitivos.
