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Fuga de talentos

Con la marcha de Koke y Sydney durante la presente pretemporada, el Leganés pierde a dos de las perlas de su cantera. No ha sido la única de este periodo estival.

El Leganés ha oficializado hoy el pase de Sydney Osazuwa a la Real Sociedad, por un montante que no ha sido desvelado, poniendo fin a su año como pepinero tras llegar procedente del Granada el verano pasado. El gran trabajo de Jorge Broto y el equipo que lo rodean hizo posible «pescar» a un jugador que ya estuvo en el radar cuando se fogueaba en las canteras madrileñas.

Hace menos de un mes, hubo que lamentar la baja de otro de los jugadores clave del Juvenil A de Manolo Rueda, Koke Mota, que también hacía las maletas firmando por el Atlético de Madrid para militar en su filial, al igual que el delantero centro sub-17 internacional español.

Que el pez grande se come al chico es más viejo que el hilo negro y algo bastante común en el mundo del fútbol. Aun es recordado en las oficinas del Club el «robo» de los juveniles De Lerma y Cristóbal por el Levante. Ha llovido desde entonces, pero las prácticas siguen siendo las mismas. A pesar de que se sigue abogando por buenas prácticas a la hora de firmar niños que todavía no han cumplido los 18 años de edad muchas veces es imposible conseguir.

Son los casos de Byron Mendoza, Santiago del Pino y Juan Casado, jugadores de la cantera pepinera que han terminado debutando con las categorías inferiores de la Selección Española y han puesto rumbo a Barcelona, el primero, y al Real Madrid, los dos últimos. También ha abandonado el club el central de origen guineano Lamini Fati con rumbo al Valencia CF.

Parece que son pocos los ejemplos en los que el Leganés ha conseguido retener su talento y blindarlo. La máxima expresión es Seydouba Cissé. El guineano llegado en edad juvenil irrumpió como una centella en el filial y primer equipo y ha hecho oídos sordos a esos cantos de sirena que le han hecho diversos equipos para hacerse con sus servicios.

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