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Iker Undabarrena: «El sábado tenemos una final y hay que afrontarla como tal»

«El partido de Ponferrada era una final y el equipo se mentalizó de que teníamos que sacar los tres puntos sí o sí»

«Estoy más cómodo jugando yo solo con gente más adelantada que yo para tener más líneas de pase hacia adelante»

«En el campo sí que me noto con esa responsabilidad de dirigir al equipo pero es algo que no me pesa»

«Ha sido una elección muy buena el venir aquí y no me arrepiento de nada»

Iker Undabarrena llegó al Leganés como tapado pero pronto demostró su jerarquía desde la medular. Formado en Lezama como otras tantas personalidades que han pasado por el club, Iker demuestra ser un chico tímido al que no le tiembla el pulso para llevar la batuta del centro del campo. Ha sido un fijo durante toda la temporada para aportar ese equilibrio tan necesario en un equipo de fútbol, asumiendo ese rol de hombre clave que juega alejado de los focos. Ese típico jugador que no es de grandes destellos, pero que cuando no está, se nota.

Undabarrena tiene contrato hasta 2024 después de renovar automáticamente por objetivo de minutos y asegura que se siente muy cómodo en Leganés. Podríamos estar hablando de un jugador que, sin esas lesiones de rodilla, quizás ya hubiera acumulado un buen número de partidos en Primera. Solo el tiempo determinará si ese objetivo lo logrará de la mano del Leganés.

¿Cómo está yendo la recuperación de la lesión, te ves bien para jugar el siguiente partido?

Sí, ya depende del míster. El alta médica lo tengo y ya llevo un par de sesiones ya con el equipo entrando normal al 100%. Las sensaciones son buenas.

¿Cómo le ha sentado el cambio de entrenador al equipo?

Es verdad que el equipo dio un cambio de actitud porque era una situación de necesidad. Necesitábamos ganar sí o sí. El partido de Ponferrada era una final y el equipo se mentalizó de que teníamos que sacar los tres puntos sí o sí. Hemos estado más cerca de puntuar en casi todos los partidos y eso dice mucho del equipo.

¿En qué se diferencian Idiakez y Carlos Martínez?

Quizás Imanol tenía esas cosas tácticas que nos daban una salida de balón limpia. Nos permitía llegar con el balón más controlado de inicio a final de campo. Con Carlos somos un equipo más directo que no arriesga tanto en la salida de balón. Hemos demostrado como equipo que sabemos adaptarnos a las dos cosas y eso es lo más importante.

¿Eres más de ir partido a partido o de fijarte objetivos más a largo plazo?

Ahora nos tenemos que fijar en lo que nos toca este sábado, que es una final y tenemos que afrontarla como tal. Una victoria nos da un aire bastante grande y tenemos que salir a morder desde el principio para poder llevarnos el partido.

Entiendo que a principio de temporada el objetivo era el play off

Sí, sí. Estábamos todos muy ilusionados con el play off hasta enero pero hemos entrado en una dinámica de no ganar partidos. Por juego y por situaciones de remate hemos tenido para poder sacar más puntos de los que hemos sacado pero, por desgracia, no hemos podido hacerlo. Estamos ahora en una situación en la que lo más importante es llegar salvados a final de temporada.

¿Cómo has visto el nivel del centro del campo del equipo?

Bien. Yo siempre he dicho que los que no estaban participando también tienen mérito porque hacen que los que estamos jugando no nos podamos relajar ni un momento. Ellos en los entrenamientos nos apretan, nos exigen y eso sube el nivel del equipo. Luego, cuando han tenido que salir, Yvan (Neyou), por ejemplo, ha estado a un nivel muy alto. Eso significa que durante el año ha entrenado a máximo nivel y eso se nota en los partidos.

A lo largo de la temporada, el equipo ha jugado con varios sistemas. A veces has jugado en doble pivote, otras veces solo acompañado de interiores, ¿dónde te sientes más cómodo?

Por mi manera de jugar, soy de los más posicionales del equipo y me gusta estar en el eje, por delante de la defensa para poder ayudar al equipo a sacar el balón lo más limpio posible. Estoy más cómodo jugando yo solo con gente más adelantada que yo para tener más líneas de pase hacia adelante. Lo importante es adaptarse e intentar jugar lo mejor posible te toque donde te toque.

Llegaste como tapado y has acabado siendo una de las mejores incorporaciones, ¿cómo fue el fichaje?

Fue un poco raro. Yo tenía una situación particular, tenía una fecha límite para salir gratis y, justo en los últimos días, me llamó Txema para venir aquí. Estoy muy agradecido a Txema y a Imanol porque confiaron en mi, me esperaron a pesar de la difícil situación que tenía allí y siempre intento devolver esa confianza que me dieron ellos en el campo.

¿Te consideras un peso pesado en el vestuario?

Yo en el vestuario no suelo hablar mucho, soy un chico tranquilo. En el campo sí que me dicen a veces que soy un poco pesado, que no callo. En el campo sí que me noto con esa responsabilidad de dirigir al equipo pero es algo que no me pesa.

Renovaste automáticamente hasta 2024, ¿estás cómodo aquí?

Sí, me parece un club espectacular. Ya tenía varios amigos que estuvieron aquí en otras temporadas y todos me han hablado maravillas del club y de la afición. Estoy encantado aquí. Ha sido una elección muy buena el venir aquí y no me arrepiento de nada.

Igual que otros muchos jugadores que pasaron por el club, vienes de Lezama, ¿qué sacaste de allí?

Yo creo que los que salimos de allí tenemos el mismo perfil de valores y de personas. En el Athletic te forman como persona además de como futbolista y eso es un ADN que tenemos allí y que la gente de fuera lo ve y es lo que le gusta. Somos gente noble, que nunca va a dar la espalda al equipo y yo creo que eso se nota y gusta.

En aquella época tuviste esa grave lesión de rodilla, ¿crees que hubieras sido un jugador consolidado en Primera División si te hubieran respetado las lesiones?

Al final nunca sabes. Si hubiera llegado igual ahora no sería tan maduro. Las lesiones también me ayudaron a ser más profesional, mejor persona, a madurar un poco antes. Todo el mundo tiene su camino. Antes o después me podrá llegar la oportunidad. Yo trabajo para ser la mejor versión de mi mismo y si algún día llega, estará bien. Y si no, llegaré hasta donde tenga que llegar.

En Leganés se ha puesto muy de moda el big data con los nuevos dueños. La relación más directa que tenéis los jugadores con ello son los chalecos, ¿lo lleváis todos?

Sí, todos, es obligatorio. Tanto en entrenamientos como en partidos llevamos nuestro GPS.

Tengo entendido que hay jugadores que le prestan mucha atención a los kilómetros que han recorrido, otros que no, ¿le prestas atención a esos datos o no demasiada?

Tampoco es lo más importante de todo pero hay que darle cierta importancia. Si un equipo recorre 5 kilómetros más que el otro, quieras que no, influye a lo largo de un partido.

¿Ha cambiado mucho el día a día desde que implementaron esto?

No, igual ahora se miran más las cargas que puedes hacer en días consecutivos. Si llevas dos días de carga alta, al tercero tienes que bajar un poco para poder luego llegar más fresco al partido porque tampoco puedes meter mucha carga todos los días. En el partido puedes notarlo y pueden aparecer lesiones. Para prevención de lesiones y para nivelar la carga de kilómetros durante la semana sí que influye.

Tuviste una experiencia en Portugal en el Tondela además de jugar en Segunda División española, ¿cómo fue aquello?

Tenía un poco de miedo al ir a otro país y por lo que me iba a encontrar. Al final fue espectacular. Juegas en estadios de equipos que juegan Champions. Por suerte pude jugar una final de Copa, que es una experiencia que te llevas para toda la vida. Son experiencias que te tienen que aportar para el futuro y no me arrepiento de haberme ido un año ahí.

¿Cómo recuerdas el debut con el Athletic?

Solo jugué un partido oficial con el primer equipo y fue en Europa League (Kiryat Shmona de Israel). Era una situación un poco rara porque estaban y siguen en guerra. En ese momento estaban en un momento un poco crítico. Hubo un atentado donde jugaban ellos justo el día que íbamos a viajar y se retrasó el partido. No sabía si iba a ir o no, al final fui y fue raro porque jugamos sin público en un estadio que no era el suyo pero bueno, fue una experiencia que te llevas. Jugar en Europa siempre es bonito y acabó siendo una experiencia muy buena.

En un contexto así de difícil, ¿estás con la cabeza puesta en otro sitio o estás centrado en el fútbol?

Yo era un poco más inconsciente. Tenía 17-18 años. Hay gente con hijos que pensaban “a ver si nos va a pasar cualquier cosa”, pero ahí estás centrado en el partido, sabes que la cosa está más o menos controlada y que no puede pasar casi nada. Estaba centrado en el partido.

¿Y cómo fue la experiencia en la sub-17? Coincidiste con jugadores como RDT, Sául Ñíguez, Deulofeu, también Fede Vico…

Fue muy bonita. Yo era de un año menos, tenía 16 y no me esperaba la llamada. Estuve allí a pesar de no poder participar mucho pero la experiencia de jugar un Preeuropeo con gente que ha llegado a jugar en la élite es un recuerdo que te queda y siempre vas a poder contar esas batallitas en un futuro.

Como curiosidad personal, ¿de dónde surge esa manía de llevar las medias bajas?

El año pasado en el Tondela lo empecé a llevar por estética. Me gustó como le quedaba a jugadores como Grealish y a esta gente que lo lleva. Lo probé, me gustó y ahí se ha quedado.

Entiendo que entonces usas espinilleras más pequeñas.

Sí. Cuando me ven las espinilleras los del cuerpo médico me echan un poco la bronca pero con espinilleras grandes no puedes jugar con las medias bajas.

Test:

Película: Gladiator

Libro: El cuarto mono

Red Social: Twitter

Ídolo de tu infancia: Julen Guerrero

Jugador del vestuario con el que mejor te llevas: Dani Raba

Mejor momento como profesional: El debut y el ascenso con el Bilbao Athletic a Segunda División.

El peor: Las lesiones

Define brevemente a:

Imanol Idiakez: Gran persona

Carlos Martínez: Cercano

Iker Undabarrena: Profesional

CD Leganés: Familia