El conjunto pepinero sufre una plaga de lesiones en la zaga que podrían obligar a Igor Oca a experimentar ante el Eibar.

El Leganés tiene un problema muy serio en la defensa. La operación de Jorge Sáenz en el muslo derecho es la última mala noticia para una zaga que está con servicios más que mínimos. Este domingo, el Lega podría plantarse en Butarque sin un solo central disponible en el caso de que Lalo e Ignasi Miquel se confirmen como bajas. Ellos dos se marcharon de Gijón con molestias, mientras que Marvel se cayó de la convocatoria a última hora también por problemas físicos. La rueda de prensa de Igor Oca previa al choque ante el Eibar es mañana viernes a las 13h y se podría confirmar los que estarán disponibles y los que no.
Como bajas confirmadas, Pulido desde julio, Jorge Sáenz por esa reciente intervención quirúrgica y Rubén Peña, cuyo plazo se extiende aún por unas cuantas semanas. El panorama se vuelve aún más desolador cuando Gueye, la opción habitual del filial, también está lesionado. Figueredo y Franquesa parecen ser los únicos defensas de la plantilla que están al 100% de sus capacidades pero, si se confirma el peor de los escenarios y los cinco centrales no están disponibles, ¿cuáles son las opciones?
Los jugadores que ya han actuado como centrales esta temporada en según que momento son Diawara y Figueredo. En caso de ir con esa pareja, la opción más fuerte para ocupar ese lateral derecho que deja libre el uruguayo sería Marcos Leiva. En el centro del campo se dejaría de contar con el pivote que viene jugando todo y podría suponer otro problema. El recambio natural de Diawara para ese rol, según el propio Andrés Pardo, es Guirao. El chico viene sin ritmo pero podría ser la oportunidad que estaba buscando. Más allá de este rompecabezas, otra opción sería subir del filial a otro central que no haya contado con minutos oficiales en el primer equipo como es el caso de Said Imigene.
Todo conjeturas pero, en definitiva, Igor Oca tiene entre manos un asunto peliagudo para el encuentro ante el Eibar. En invierno había voces que pedían un central más por la lesión de Pulido o por la multitarea de Marvel; o mover algo el tarro del lateral derecho viendo los problemas físicos de Rubén Peña. Esa parcela del campo no se ha tocado y ahora hay que resolver el puzle y salvar los muebles en un partido muy importante.
