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La Quinta de Cissé

El Leganés cuenta con una generación de canteranos que está brillando en el primer equipo.

La conocida como «La Quinta del Buitre» fue la denominación de una camada de canteranos que triunfó en el Real Madrid en los 80 y principios de los 90. Encabezados por Butragueño, brillaron junto a él Pardeza, Sanchís, Míchel y Martín Vázquez. Varias décadas después y un poco más al sur de la capital, en Leganés se ha juntado una sublime generación de canteranos que quizás no dé títulos de Liga o Copas de la UEFA, pero que sí promete dar muchas alegrías a la parroquia pepinera de aquí al futuro. Nacidos entre el año 2000 y el 2003, son Diego García, Seydouba Cissé, Carlos Guirao, Lalo Aguilar y Naim García. «La Quinta de Cissé» está viviendo un momento muy dulce en el primer equipo después de aparecer desde el barro, siendo todo un ejemplo a seguir para los chavales de las categorías inferiores que sueñan con defender el laurel en Butarque algún día.

A Paco López se le ha juntado todo para que suponga una buena idea darle importancia a todos estos canteranos. A los que ya estaban consolidados en la primera plantilla se han sumado los que llegaron desde alguna cesión que les ha servido para curtirse, y el resultado ha sido un grupo de cinco jugadores que son el orgullo de Butarque. Porque sí, en Leganés gusta que los canteranos brillen en el primer equipo.

Diego García – 18 de abril de 2000

El mayor de la lista tiene 25 años. Diego García llegó al filial pepinero y pronto se convirtió en el referente ofensivo. El Leganés B ascendió de su mano a 2º RFEF en una temporada en la que ‘Diegol’ anotó 13 goles. Fue en la campaña siguiente su debut en el primer equipo en un curso en la que marcó 8 tantos con el filial. Sin embargo, le faltaba dar un último paso al frente antes de consolidarse en la primera plantilla y lo consiguió con su cesión al Fuenlabrada. 13 goles en 1º RFEF antes de volver ya como jugador del primer equipo pepinero. En su lógica progresión, transformó 12 dianas en Segunda para ser uno de los referentes del ascenso a Primera. En la máxima categoría anotó aquella fantástica chilena en el último minuto para ganar al Getafe en casa en medio de una lluvia torrencial. Ahora, de vuelta en Segunda, ya se ha estrenado como goleador ante el Granada en Los Cármenes y sigue siendo uno de los referentes ofensivos del conjunto pepinero.

Seydouba Cissé – 10 de febrero de 2001

Ya convertido en ídolo y leyenda del Lega a sus 24 años, Cissé dio sus primeros pasos como pepinero en su etapa de juvenil. Su brillante rendimiento en el filial hizo que a Asier Garitano no le temblara el pulso a la hora de hacerle debutar en el primer equipo. Ya desde el principio, bendecido por el genio de Bergara. Su primer gol ante el Zaragoza es bien recordado, pero más aún su tanto ante el Sporting en la temporada del ascenso. Cissé se ha vestido de héroe muchas veces, pero aquel día se llevó la palma. Siempre importante en el equipo, brillando en Primera y en Segunda, y demostrando, cada día con más ahínco, que es un futbolista de una categoría superior. Pocos jugadores ha visto Butarque con más calidad que el ya consolidado internacional guineano. Y pocos jugadores se han visto que quieran tanto al CD Leganés como él.

Lalo Aguiar – 11 de junio de 2002

Este es canterano de pura cepa. Llegó al Lega en 2013, con 11 años. Y ya en infantiles era capitán. Quemando etapas, siempre fue un chico especial, y en su paso por el filial, debutó con el primer equipo contra el Gernika en Copa del Rey. A pesar de convertirse en jugador de la primera plantilla en la 23-24, su falta de minutos le obligaron a buscarse una cesión. Después de ascender a Primera con el Lega jugando cuatro ratos, hizo la mili en Albacete, donde fue elegido mejor jugador de la temporada. Ahora, el niño que se fue a buscarse un hueco ha vuelto como un hombre. Un central para muchos años que, además, ha heredado el 6 de Sergio González. Día tras día, oposita para ser futuro capitán. Razones no le faltan, eso es seguro.

Naim García – 11 de junio de 2002

Llegó al club como cadete y, cuando era jugador del Juvenil A, se saltó la etapa de filial y dio el salto al primer equipo por la vía directa de la mano de Asier Garitano en la 21-22. Esa temporada fue difícil para el Lega y él, siendo un chaval, fue una de las luces del camino. Fue uno de los mejores jugadores de esa temporada pero, a partir de la siguiente, comenzó a deshincharse un poco. Ante la falta de minutos, acumuló cesiones a Ponferradina, Barça Atlètic y Racing de Ferrol. Lo cierto es que esta última cesión tampoco fue brillante, pero en su regreso a Leganés, Paco López le dio importancia desde el inicio de la pretemporada y, en esta campaña, ha sido titular en todos los partidos mostrando un gran rendimiento. Ha recuperado la confianza y Butarque vuelve a ver brillar esa zurda que ya brilló cuando era prácticamente un niño viviendo su sueño.

Carlos Guirao – 27 de abril de 2003

El más joven de la camada. Después de formarse en las categorías inferiores del club y despuntar en juveniles, se marchó cedido al Móstoles de 3º RFEF. Ya en su regreso, fue una pieza clave en el filial pepinero y el Lega, viendo su potencial, lo volvió a ceder. Esta vez, rumbo al filial del Betis, en el que siguió acumulando mucho minutaje, además de participar en tres partidos con el primer equipo verdiblanco. Ahora, con ficha del ‘B’ pero como uno más del primer equipo, Guirao sabe que hay mucha confianza depositada en él. Ahora actúa desde un rol más secundario, pero a nadie se le escapa que está destinado a ser un jugador para muchos años en el Leganés.

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