Los ferrolanos vuelven al tercer nivel del fútbol español tras dos campañas en LaLiga Hypermotion. El Albacete, por su parte, salvó una temporada con creces y será rival de los pepineros el próximo año.

Los jugadores a préstamo por parte del Leganés esta presente temporada Lalo Aguilar (Albacete) y Naim García (Racing de Ferrol) en LaLiga Hypermotion finalizaron su participación el pasado fin de semana. Los gallegos consumaron su vuelta a 1ªRFEF tras caer en Almería el mes de abril, mientras que los manchegos tuvieron un final de campaña plácido tras su buen hacer durante el curso.
Lalo ha dado ese paso al frente que se pide cuando un jugador sale cedido en edades como la suya. Fruto de su constancia y sacrificio, el madrileño ha disputado 33 de los 42 partidos de liga, siendo un indiscutible como central para que el Albacete saliera de los puestos bajos de la clasificación y apenas sufriera durante la campaña.
Fernando Gómez (@FGomezJE), periodista de ¡Aupa Alba! que ha seguido durante al club manchego nos resume su campaña. «Su temporada ha ido de menos a muchísimo. Al principio no contaba para Alberto nada, pero las lesiones hicieron que entrase poco a poco y se ha vuelto un mariscal. Rápido, corrige muy bien, al espacio es una locura, al corte muy conservador, pero contundente, por arriba gana muchísimos duelos y no ha habido un delantero que se lo haya comido. Top centrales de la categoría, jugador diferencial».
Por su parte, Naim García, llegó a Ferrol en el mercado de invierno tras una lesión que le impidió tener minutos en el CD Leganés. Al igual que la campaña anterior, su cesión en el Barça «B» fue fructífera y volvió a coger ese ritmo y minutos que le harán formar parte de la primera plantilla y tratar de convencer al nuevo entrenador pepinero.
Juan Quijano (@juanquifanfan), experimentado periodista del Diario de Ferrol nos comenta la estancia del extremo madrileño en tierras gallegas. «La llegada de Naim García parecía destinada a darle al Racing la claridad en los metros finales que le estaba faltando en la primera parte de la temporada. En sus primeros partidos, de hecho, demostró que su capacidad para desequilibrar por banda y su facilidad para conectar con la última línea podían ayudar el resurgir racinguista. Incluso su calidad en el golpeo de las acciones a balón parado -en una de ellos llegó su única asistencia cómo racinguista- hicieron que el cuadro verde volviese a ser muy peligroso en este apartado. Pero, sin llegar a asentarse en la titularidad, Naim García se fue contagiando de lo mal que le estaban yendo las cosas hasta terminar la temporada teniendo solo apariciones residuales en un equipo que consumó su descenso con demasiada antelación».
