El gol del atacante pepinero selló un empate agónico en el 92′ frente al Girona que se antoja insuficiente, dejando la salvación a cuatro puntos a falta de cinco jornadas.

El partido frente al Girona en Butarque se presentaba como una final para el Leganés. Más todavía con la victoria del Alavés, que alejaba las opciones de permanencia. Por tanto, ganar se antojaba vital para seguir con opciones de cara a las últimas cinco jornadas. Sin embargo, una temprana expulsión trastocó todos los planes, teniendo que remar con un jugador menos desde el minuto 20.
Y, para colmo, después aguantar toda la primera mitad, Christian Stuani adelantaba a los visitantes en el 54′. No se rindió el laurel, que puso todas las armas ofensivas en el campo, consiguiendo un agónico empate en el descuento. Munir fue el encargado de desatar la euforia, gracias a la asistencia de un Duk vital como revulsivo. Aunque, pese a todo, es un punto insuficiente, ya que la salvación está todavía a cuatro puntos.
El Lega salió con actitud, dominando el balón, y con la intensidad característica de un partido que puede marcar una temporada. Aunque, posteriormente, el equipo de Michel Sánchez comenzó a hacerse dueño de la posesión. Sin embargo, el momento clave del partido llegó con la expulsión de Seydouba Cissé, que derribó a Portu cuando encaraba 1vs1 a portería. Previo fallo de Adrià Altimira en el inicio de una transición, precedida de una falta a favor. Último jugador y los pepineros con un hombre menos desde el minuto 20. Tocaba remar, más si cabe.
Como era de esperar, los locales tuvieron que asumir los menos riesgos posibles. Incluso así, Tsygankov pudo marcar hasta en dos ocasiones para el Girona. Afortunadamente, primeramente el recién ingresado Darko Brasanac sacó un balón bajo palos y, al final de los primeros compases, el sol ‘cegó’ al atacante ucraniano en un remate franco dentro del área. Sin embargo, no tendría tanta suerte el Leganés al comienzo de la segunda mitad, ya que Christian Stuani ponía por delante a los suyos con un cabezazo marca de la casa. Poca atención en la marca, unido al poco tiempo de reacción de Marko Dmitrovic.
Tocaba agotar todas las naves si no se quería ver la salvación como una misión imposible. Y, aunque le costó reponerse a los 11 leones del golpe anímico, los cambios de Borja Jiménez comenzaron a surtir efecto. Primero con la entrada de Duk, que asumiría finalmente un rol determinante en el partido, con su intensidad característica en banda. Inclusive, 10 minutos después, el equipo prescindió de sus dos centrales, con la entrada de Diego García y Munir. Era el momento de los héroes. Y así fue.
Cuando todo parecía perdido, llegada tras llegada, el delantero hispano-marroquí anotó un gol en el 92′ que desató la locura en Butarque. Tras un gran desplazamiento en largo de Dani Raba, actuando prácticamente como ‘5’, el balón llegó a la derecha para que Duk centrara al área, quedando el balón muerto para la llegada y el remate de Munir. Pese a ello, Borja Jiménez y los suyos no supieron aprovechar ese éxtasis para buscar el gol de la victoria. 1-1. Reparto de puntos insuficiente que deja muchas dudas para ambos conjuntos.
CD LEGANÉS 1 – 1 GIRONA FC
CD Leganés: Marko Dmitrovic; Valentin Rosier, Jorge Sáenz (Diego García 76′), Sergio González (Duk 65′), Javi Hernández, Adrià Altimira (Darko Brasanac 25′); Seydouba Cissé, Renato Tapia; Yan Diomande (Óscar Rodríguez 45′), Juan Cruz (Munir El Haddadi 76′); Dani Raba
Girona FC: Paulo Gazzaniga; Arnau Martínez, David López, Ladislav Krejci, Daley Blind, Miguel Gutiérrez (Juanpe 86′), Arthur (Iván Martín 76′), Yangel Herrera (Van De Beek 86′); Portu (Oriol Romeu 76′), Vyktor Tsigankov, Christian Stuani (Danjuma 82′)
Goles: 0-1 Christian Stuani (54′), 1-1 Munir El Haddadi (92′)
Colegiado: José Luis Munuera Montero (Comité Andaluz). Amonestó con tarjeta amarilla a Adrià Altimira (14′), Darko Brasanac (51′), Miguel Gutiérrez (66′), Óscar Rodríguez (74′), Arthur (75′), Diego García (87′) y con tarjeta roja a Seydouba Cissé (20′)
Estadio: Butarque (11.595 espectadores)
